Reclamación de impagos

Una de las mayores pesadillas de todo propietario es que su inquilino deje de pagar la renta u otras cantidades asimiladas como pueden ser los gastos de luz, agua, comunidad, etc. En estos casos además se produce la circunstancia de que el inquilino es el que realiza el gasto y el propietario el que debe afrontarlo sin que el inquilino se lo abone.

Evidentemente, si un inquilino deja de pagar, nuestra recomendación es dar por resuelto el contrato de arrendamiento e iniciar el procedimiento de desahucio. Sin embargo, en algunos casos, esto no es posible por la sencilla razón de que el inquilino, después de estar durante un tiempo en la vivienda o en el local arrendado, abandona el mismo devolviendo la posesión de la finca a su propietario pero sin abonar las cantidades pendientes. En estos casos, el contrato ya se ha dado por resuelto por el inquilino y lo que procede es iniciar una reclamación contra el mismo por todas las cantidades pendientes. Dentro de estas cantidades se incluirán las rentas dejadas de pagar, los gastos de suministros, cuotas de comunidad y en general todos los gastos que sean de cuenta del arrendatario según el contrato de arrendamiento acordado entre las partes. A estas cantidades se añadirán los posibles daños y perjuicios ocasionados.

En otros casos, es posible que el arrendador esté interesado en que el contrato de arrendamiento continúe y lo único que pretende es que el arrendatario le pague las cantidades pendientes, pero sin iniciar el desahucio.

La reclamación de cantidad es un procedimiento en vía civil que seguirá distintos trámites según la cuantía reclamada: por debajo de los seis mil euros se tramitará como juicio verbal y por encima de los seis mil euros como procedimiento ordinario.

Si tiene problemas de impago por parte de su inquilino, contacte con nosotros y le informaremos de todas los trámites para cobrar su deuda.